miércoles, 21 de noviembre de 2012

Aprender a Desaprender

Artículo encontrado en la Web:


Los avances de la ciencia nos han permitido un logro increíble: poder desestimar millones de ideas en las que un día creímos a pies juntillas. Lo dice Eduardo Punset en su libro El viaje al poder de la mente. En él plantea que no somos conscientes todavía de lo que implica para nuestro futuro poder echar por la borda gran parte de lo conocido hasta hace muy poco. Y menos todavía, asimilar que mucho más útil que aprender empieza a ser desaprender determinadas cosas.

El mundo gira a un ritmo tan vertiginoso que todos los días desestimamos una idea que un día fue importante, pero rechazamos desaprender algo que habíamos aprendido. Todo ocurre tan rápido que apenas nos da tiempo a pensar en ello, pero la realidad es que el mundo se equivoca un día sí y el otro también. Muchas de las cosas que nos han servido hasta ahora han dejado de ser útiles, sin embargo demasiadas de ellas siguen estando vigentes. El neoliberalismo no funciona, pero sigue mandando en los mercados. Europa es una entelequia económica, pero el país más poderoso del viejo continente, Alemania, puede cambiar la Constitución española por sus razones económicas. Aunque ninguna de las dos cosas sirven para mejorar la vida de los ciudadanos, nadie parece dispuesto a discutirlo.

Ha habido que esperar varios siglos para llegar a un convencimiento tan deslumbrante como el que propició Copérnico al descubrir que el universo no giraba en torno a la tierra: el mundo hace ya tiempo que dejó de girar en torno al hombre, que tiene ahora un papel muy secundario en esta sociedad globalizada. Hemos pasado de ciudadanos a consumidores de una economía insaciable, por eso es más importante atender la sed de dinero fresco de los mercados que las graves hambrunas de Somalia. Si la única alegría del mundo es comenzar, que diría Cesare Pavese, a esta sociedad le está haciendo falta un nuevo inicio para poder desaprender parte de lo aprendido.

Este verano de Libia, de la prima de riesgo, de The News of theWorld, de Strauss-Kahn, de AmyWinehouse, de la SGAE, de las elecciones anticipadas, de anticipar el anticipo, de las reformas de Zapatero, de la Fiesta del Pulpo de Rajoy, de la visita del Papa y del dedo en el ojo de Mourinho, hemos desaprendido algunas cosas que sabíamos de dictadores, de economía y del periodismo británico. También de las ideologías, de las de derecha y de lo poco que va quedando de las de izquierda. Del fútbol, de las élites políticas, de las religiosas y de los mitos musicales. Hemos aprendido que cada día ocurre algo importante, que al día siguiente no tiene casi importancia alguna. Por eso, hasta las urgencias, en época de crisis, tienen ideología. Va un ejemplo: al Gobierno le da tiempo a reformar la Constitución pero carece de él para imponer un impuesto a las grandes fortunas, que son siempre igual de afortunadas. Si la historia se entiende mejor desde la distancia, nadie entenderá leyendo los periódicos de la época qué evitó que el mundo al inicio del siglo XXI no pegara un reventón y saltara por los aires. Y no me refiero a los mercados, sino a las personas.

El presente discurre a toda hostia en el parqué bursátil. Las ideologías chocan cada mañana contra el índice Dow Jones. Los bancos rescatan a los bancos. Luego los Gobiernos rescatan a los bancos rescatadores. Y ahora los Gobiernos rescatadores son rescatados por otros Gobiernos a los que cualquier día habrá que también que rescatar. El verano que hemos vivido peligrosamente concluye sin que hayamos desaprendido lo bastante para no volver a caer en los mismos errores. El mundo vuelve a equivocarse, como lo ha hecho tantas y tantas veces a lo largo de la historia. Esto no tiene más solución que echar por la borda gran parte de lo que hemos conocido hasta ahora. Pero, lamentablemente para millones de personas, necesitamos demasiado tiempo para desaprender lo aprendido.

(imagen encontrada en la web)
 


"Hay que aprender a desaprender y quitar de la mente todos los condicionamientos culturales, bloqueos, costumbres, supuestos y miedos. Hay que llegar a un estado de recepción pura y tener una visión de la realidad fresca"



Francisco MenchénBellón, La creatividad y las nuevas tecnologías en las organizaciones modernas


Institucion de una Política de Estrategia Positiva



Una estrategia positiva ideal para una empresa puede estar basada en:

  •  Las empresas tienen que crear una cultura de confianza y dignidad para con la sociedad
  •  Apoyar a los empleados  para lograr los objetivos organizacionales adecuadamente.
  •  Crear un aprendizaje continuo para poder desempeñarse de manera eficaz en la sociedad.
  •  Saber dialogar, es de suma importancia que las organizaciones tengan un diálogo constante con sus empleados y los clientes, así sabrán lo que se requiere para mejorar y llevar a cabo.
  •  Y por último pero nos parece que el más importante de todos, promover relaciones positivas con la comunidad, esta actividad esta complementada con las anteriores, pero es la más importante, ya que si tú haces un dialogo apoyas a tus empleados, hay un aprendizaje continuo, pero no promueves ni ejecutas actividades positivas para la comunidad, ¿de qué sirve que hayas hecho bien las otras actividades? “de nada”.
 
Las empresas que aprenden deben tener clara la importancia de diseñar estrategias que constantemente tendrán cambios que se adapten a su entorno y que permitan a sus empleados aprender e interactuar con los conocimientos que ofrezca la organización, esto contribuirá a que la empresa se rediseñe con la ayuda del conocimiento obtenido de sus trabajadores.
Lo más importante de estas empresas es que puedan adaptarse a los cambios internos y externos para continuar con una organización competitiva que va creando sus ‘propios requerimientos de mejora.
Para que el aprendizaje pueda continuar dentro de la organización es importante que los trabajadores sientan que sus esfuerzos por aprender son valorados y recompensados por la organización y que con sus aportaciones están contribuyendo a mejorar la empresa al mismo tiempo que se incrementa la productividad de la misma, logrando en conjunto eliminar las barreras que se interpongan entre el aprendizaje mutuo.
Continuando con el ejemplo del taller de refrigeración, estas podrían ser algunas de las políticas de estrategias positivas para aplicar como ejemplo:


  • Otorgar días de vacaciones correspondientes a su antiguedad
  • Bono por cumplimiento y puntualidad
  •  Derecho a faltar el día del cumpleaños de algún trabajador

"Aprendo para estar contento. Quien aprende para estar contento es espiritualmente rico. Quien no aprende para estar contento es espiritualmente pobre, aunque sea materialmente rico"

Un ejemplo claro sobre el manejo de políticas positivas son los japoneses ya que ellos prefieren tener dentro su organización empleados que de verdad no sepan nada del empleo pero cuenten con valores y que para ellos son de más valor, que la persona que si se sabe de todas, todas el movimiento pero no cuenta con sus valores lo cual tarde o temprano dará como resultado el impedimento de llegar al sentido positivo que se busca.


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¿Cómo motivar a tu equipo de trabajo? 

La Motivación del Equipo de Trabajo 

Y recuerda: